Elegir un cabecero tapizado no consiste únicamente en escoger un color o un tejido que nos guste, debemos tener en cuenta varias cosas como la medida. Las medidas del cabecero son fundamentales para conseguir un dormitorio equilibrado, cómodo y proporcionado.
Un cabecero demasiado pequeño puede quedar perdido detrás de la cama, mientras que uno demasiado grande puede hacer que el dormitorio parezca más reducido. Por eso, antes de comprarlo, conviene tener en cuenta el ancho de la cama, la altura del colchón, las mesillas y el espacio disponible en la pared.
En esta guía te explicamos qué medidas debe tener un cabecero tapizado, qué altura elegir y cómo calcular el tamaño adecuado para tu dormitorio.
¿Qué ancho debe tener un cabecero tapizado?
Como regla general, el cabecero debe tener al menos el mismo ancho que la cama. Sin embargo, en muchos dormitorios queda más estético elegir un cabecero algo más ancho, como por ejemplo se extienda hasta donde llegan las mesitas.
Puede quedar más estético, aunque siempre depende del gusto del cliente. A parte del ancho, también es importante elegir la altura de los cabeceros, generalmente tienen una altura estándar, dependiendo si van al suelo o si van colgados.
¿Qué altura debe tener un cabecero tapizado?
La altura es otro de los aspectos que más dudas genera.
No existe una única medida correcta, ya que depende del diseño del cabecero, del tamaño de la habitación y de cuánto quieras que destaque.
Como orientación, un cabecero tapizado puede tener aproximadamente entre 120 y 140 cm de altura total en cabeceros de suelo y en los cabeceros colgados va desde un ancho de 60 hasta 110, aunque existen diseños más bajos o considerablemente más altos.
Para elegir la altura adecuada hay que tener en cuenta especialmente:
-
La altura del colchón.
-
La altura de la cama o canapé.
-
La posición de las almohadas.
-
La altura de las mesillas.
-
La distancia disponible hasta el techo.
-
El estilo que quieras conseguir.
Un cabecero alto puede convertirse en el elemento protagonista del dormitorio, mientras que uno más bajo proporciona una apariencia más discreta y ligera.
¿A qué altura debe quedar el cabecero respecto a la cama?
Una parte del cabecero queda normalmente detrás de la cama y otra parte queda visible por encima del colchón.
Lo importante es que la zona visible tenga suficiente altura para cumplir su función estética y, si vas a apoyarte sobre él, también resulte cómoda.
Antes de elegir un modelo, mide desde el suelo hasta la parte superior del colchón. Esta medida te ayudará a visualizar cuánto cabecero quedará realmente visible.
Un truco sencillo
Si quieres, puedes utilizar cinta de carrocero para marcar en la pared el ancho y la altura aproximad del cabecero.
De esta manera podrás comprobar visualmente si el tamaño encaja antes de realizar el pedido.
¿Qué medidas debe tener un cabecero para una cama de 135 cm?
Para una cama de 135 cm, una opción habitual es utilizar un cabecero de entre 135 o 150 de ancho, siempre dependerá si quieres que ocupe el ancho de las mesitas. Eso va a conseguir una composición más elegante, aunque debes disponer del espacio suficiente para escoger ese ancho.
La altura dependerá del diseño, pero un modelo de aproximadamente 100-120 cm puede funcionar muy bien en muchos dormitorios.
¿Qué medidas debe tener un cabecero para una cama de 150 cm?
En una cama de 150 cm puedes utilizar un cabecero de aproximadamente 150-180 cm de ancho.
También es importante tener en cuenta enchufes, interruptores, lámparas de pared y cualquier otro elemento que pueda interferir con el cabecero.
¿Y para una cama de 180 cm?
Para una cama de 180 cm, podemos valorar un cabecero de aproximadamente 180-210 cm de ancho, siempre que el dormitorio tenga suficiente espacio.
En camas grandes, un cabecero demasiado estrecho puede perder presencia visual. Por eso, aumentar unos centímetros el ancho respecto a la cama suele ayudar a conseguir una composición más equilibrada.

¿Qué pasa si el dormitorio es pequeño?
En dormitorios pequeños conviene evitar que el cabecero ocupe visualmente demasiado espacio.
Un cabecero tapizado de líneas sencillas, con una altura moderada y un color claro puede ayudar a conseguir una sensación más ligera.
También es recomendable dejar suficiente espacio alrededor de la cama para poder moverse cómodamente.
En estos casos, no siempre el cabecero más grande es el más adecuado.
¿Qué pasa si tengo un dormitorio grande?
En habitaciones grandes tienes más libertad.
Puedes utilizar un cabecero más ancho y alto para convertir la pared de la cama en el punto principal de la decoración.
También puedes optar por diseños que sobresalgan considerablemente respecto a la cama o incluso por composiciones de gran formato.
La clave está en mantener la proporción entre cabecero, cama, mesillas y tamaño de la habitación.
Errores frecuentes al elegir las medidas de un cabecero
1. Medir solamente la cama
El ancho de la cama es importante, pero no es la única medida que debes comprobar.
También hay que medir la pared y tener en cuenta las mesillas y otros elementos.
2. No medir la altura del colchón
Dos camas con el mismo ancho pueden tener una altura diferente.
La altura del colchón y de la base determinará cuánto cabecero quedará visible.
3. Elegir un cabecero demasiado pequeño
Un cabecero muy ajustado al ancho de la cama puede quedar visualmente desproporcionado.
4. No comprobar los enchufes
Antes de instalar un cabecero, comprueba dónde están los enchufes e interruptores.
Esto es especialmente importante en cabeceros de gran tamaño.
5. Elegir las medidas sin tener en cuenta las mesillas
El cabecero debe funcionar como parte de un conjunto, no como un elemento independiente.
¿Merece la pena elegir un cabecero tapizado a medida?
Cuando las medidas del dormitorio son especiales o quieres conseguir una composición concreta, un cabecero tapizado a medida puede ser una solución muy interesante.
Permite adaptar el tamaño a la pared disponible y elegir diferentes opciones de diseño, tejido y color.
Además, si tienes una cama de medidas poco habituales, disponer de un cabecero adaptado evita tener que elegir un modelo estándar que no encaje correctamente.
Preguntas frecuentes sobre las medidas de los cabeceros tapizados
¿El cabecero debe ser más ancho que la cama?
No es obligatorio, pero un cabecero ligeramente más ancho suele proporcionar una apariencia más equilibrada.
¿Qué altura debe tener un cabecero?
No existe una medida universal. Como orientación, muchos modelos tienen entre 100 y 140 cm de altura, aunque depende del diseño y del dormitorio.
¿Qué ancho debe tener un cabecero para una cama de 150?
Una medida aproximada de 165-180 cm puede funcionar bien, siempre que el espacio disponible lo permita.
¿Un cabecero alto hace que el dormitorio parezca más pequeño?
Puede tener mayor presencia visual, pero también puede convertirse en un elemento decorativo muy atractivo. En dormitorios pequeños conviene buscar un equilibrio entre altura, anchura y espacio disponible.
¿Puedo hacer un cabecero tapizado con medidas personalizadas?
Sí. Los cabeceros fabricados a medida permiten adaptar el ancho y la altura a las características concretas de cada dormitorio.
Elige tu cabecero pensando primero en las medidas
Antes de decidir el color o el tejido, dedica unos minutos a medir correctamente el espacio.
Comprueba el ancho de la cama, la altura del colchón, las dimensiones de las mesillas y el espacio disponible en la pared. Con estas medidas podrás elegir un cabecero que encaje correctamente y proporcione al dormitorio el aspecto que buscas.
En Muebles y Colchones Dali trabajamos con cabeceros tapizados y podemos ayudarte a encontrar la combinación de medidas, diseño y acabado adecuada para tu dormitorio.
¿Tienes dudas sobre qué medidas elegir? Consúltanos y te ayudaremos a encontrar la opción que mejor encaje con tu cama y tu espacio.